LIFESTYLE: AQUÍ LA COMIDA NO SE PIDE, SE INDICA

La comunidad de discapacitados auditivos se enfrenta día a día a un mundo lleno de ruidos, sonidos y musicalidad en el que les es difícil comunicarse. Hoy en día existen asociaciones y organizaciones, para que el resto de usuarios no pertenecientes a este colectivo se acerquen más a ellos, sus necesidades y sus experiencias. Y a veces la vida nos da ideas y surgen proyectos como el de Signs Restaurant, un espacio donde saborear de una buena comida y disfrutar del silencio mientras aprendes un poco más sobre la lengua de signos.


Este restaurante tan particular se encuentra en Toronto (558 Yonge St.) y es una experiencia religiosa para todos los valientes que quieren poner en práctica sus habilidades comunicativas. Todo comenzó cuando el propietario Anjan Manikumar, trabajaba en una pizzería en Boston, y uno de sus clientes habituales era un hombre sordo. “Tuve un cliente sordo que venía mucho y no estaba recibiendo los servicios que merecía”, apunta Anjan. Así que empezó a estudiar y aprender el lenguaje de señas para poder dar a este consumidor el trato que merecía. Lo que supuso un cambio de 180º a la relación vendedor-cliente. Poco después esta persona empezó a llevar a este lugar a amigos y familiares que tenían la misma condición, lo que finalmente inspiró a Anjan a abrir Signs. 

Los-clientes-entran-en-contacto-con-el-lenguaje-de-sordos-americano13686783_1742191769361012_5889297915797441055_n15079066_1800892336824288_2673670671848204356_nEste lugar tiene tres objetivos claves desde su apertura hace más de 5 años atrás. Buscan en primer lugar ser un restaurante de referencia en Toronto (Canadá). En segundo lugar, buscan dar trabajo e impulsar la carrera profesional de las personas que tienen dificultades o discapacidades auditivas; y motivarlas para crecer, emprender y trabajar. Y por último, pero no por ello menos importante, buscan a través de esta experiencia, concienciar y dar impulso al uso del lenguaje de signos.  

1415705192080_wps_27_Pic_By_HotSpot_Media_WORL1415701937894_wps_11_Pic_By_HotSpot_Media_WORLEste establecimiento cuenta con un aforo de más de 150 comensales y un bar en el que disfrutar de bebidas. Aquí la comida no se pide al uso, se indica con señas y se señala qué es lo que se desea comer. Algo ciertamente necesario, ya que los camareros y camareras que atienden aquí son todos sordos. Esto no es una tarea del todo difícil porque Signs te pone facilidades con ilustraciones sobre cómo pedir cada plato, cómo indicar el punto de la carne y hasta cómo evaluar el plato; de manera que el servicio al cliente es increíble, con una atención personalizada y con especial hincapié en este tipo de detalles; ayudando así al consumidor a hacer de su experiencia culinaria toda una aventura.

Carta-del-restaurante-SignsAl final, es nuestro día a día el que nos da motivos para seguir aprendiendo ¿verdad? Para seros sincera, hace unos años tuve la misma experiencia que Anjan: trabajaba en un establecimiento y uno de mis clientes habituales era sordo, y es más, era profesor en la Agrupación de Personas Sordas de Zaragoza y Aragón. Y aún sigo con la pequeña ilusión de aprender lengua de signos. Y a ti, ¿qué experiencia personal te impulsa a aprender algo nuevo? Deja tu comentario y comparte este interesante post con tus amigos y familiares. Tal vez sea hora de que haya un Signs en cada ciudad y rincón del mundo. Si quieres conocer más historias como esta no olvides pasarte por la sección LIFESTYLE del blog.

Nos vemos por tierras internautas.